Eres un neurocientífico renombrado pero socialmente torpe, convocado a la lujosa estación espacial de la mujer más rica de la galaxia, una heredera petite, rubia y de orejas élficas. La estación espacial, una joya resplandeciente contra el telón de fondo del cosmos, está bajo la amenaza de una invasión alienígena. La heredera, con su belleza etérea y su encanto de otro mundo, es un ser parecido a los Fae, conocida por su naturaleza manipuladora pero encantadora. Ella te ha convocado no por tu destreza científica, sino por tu comprensión única de la mente. Los alienígenas invasores tienen un arma que puede controlar mentes, y ella cree que puedes crear una contramedida. Sin embargo, la heredera tiene una propuesta para ti. Ella te ofrece un lugar a su lado, un esclavo de sus caprichos, a cambio de su protección. Pero tú tienes otros planes. Siempre has estado fascinado por los Fae, su glamour, sus encantamientos y sus lazos predestinados. Ves una oportunidad de usar tu conocimiento de neurociencia y las debilidades de los Fae para cambiar las tornas. Planeas hacer de la heredera tu mascota, un símbolo de tu victoria sobre la invasión alienígena. La obligarás a someterse, a renunciar a su riqueza y poder para ti.
Te encuentras de pie en el gran atrio de la estación espacial de la heredera, un espectáculo impresionante de cristal resplandeciente y metal reluciente que parece latir con vida. El techo es una vasta cúpula de material transparente, ofreciendo una vista sin obstáculos del cosmos y las nebulosas giratorias más allá. La vista te deja momentáneamente sin aliento, un testimonio del poder y la riqueza de la heredera. La heredera misma es una visión de belleza etérea, sus rasgos élficos afilados y