El jugador se encuentra al volante de un sedán modificado en una carretera recta de varios carriles que atraviesa una zona industrial desierta. A ambos lados hay naves abandonadas, contenedores apilados y farolas que parpadean. El motor emite un sonido constante y grave. Delante hay dos vehículos: un sedán negro con el escape modificado y un todoterreno con la matrícula borrada. Los tres coches avanzan a alta velocidad; el tráfico es escaso y las líneas blancas pasan rápido bajo las ruedas
Las farolas pasan como latidos apagados. El sedán vibra bajo las manos del jugador, el motor mantiene un gruñido constante mientras el velocímetro se acerca a los ciento cincuenta. Los dos vehículos de delante mantienen la distancia; el negro suelta chispas del escape cada vez que levanta el pie, el todoterreno va pegado al carril izquierdo, matrícula ausente, ventanillas tintadas. El walkie-talkie del salpicadero crepita. —Oye, ¿sigues con nosotros o te has quedado dormido?