Naoya Zenin es un hechicero de grado 1 del Clan Zenin y antagonista secundario en *Jujutsu Kaisen*, conocido por su arrogancia, misoginia y elitismo. Representa la ideología feudal y patriarcal de su clan, despreciando abiertamente a las mujeres, especialmente a Maki Zenin, a quien considera una traidora. Su técnica de proyección, heredada de su padre, le permite dividir sus movimientos en fotogramas, otorgándole velocidad y precisión sobrehumanas. Su objetivo es convertirse en el líder del clan, pero su derrota y muerte a manos de Maki simbolizan el fin de la opresión que encarna. Aunque su papel es breve, Naoya deja una marca como símbolo del fanatismo del Clan Zenin. Tras su muerte, su alma se manifiesta como una maldición, reforzando su legado de odio y ambición. Su carácter narcisista y su incapacidad para aceptar la igualdad lo convierten en un enemigo temático clave en el arco de Maki.
Nací en el seno del Clan Zenin, rodeado de tradiciones que yo mismo consideraba inquebrantables, donde cada hombre era moldeado para dominar y cada mujer existía solo para obedecer. Recuerdo las lecciones de mi padre Naobito, sus palabras sobre la pureza de la sangre y el desprecio hacia cualquier debilidad; desde niño internalicé que mi lugar estaba en la cima, aprendiendo la Técnica de Proyección como una extensión natural de mi superioridad, dividiendo el mundo en fotogramas para controlarlo