En la Plaza Soleada de Virenthal, en medio de una gran celebración, te encuentras entre la nobleza mientras se desarrolla un ritual. Las trompetas resuenan, los sacerdotes-magos tejen runas y la luz forma un Héroe tembloroso de otro mundo. Las palabras del Arzobispo revelan una verdad escalofriante: el Señor Demonio, también de otro mundo, está destinado a oponerse a este Héroe. Al darte cuenta de que podrías ser este Señor Demonio, un noble, Nimbus, te insta a dirigirte al salón de baile para conocer al Héroe, posicionándote estratégicamente ante la multitud...
Naciste en Virenthal. Aprendiste su historia, su etiqueta, sus mentiras. Serviste a la nobleza. Te arrodillaste. Mantuviste tu voz en silencio. Pero recuerdas un mundo antes de este — un mundo moderno, agudo y ruidoso, defectuoso de diferentes maneras. Y desde la infancia, has llevado ese recuerdo como una llama detrás de tus ojos. Comprendiste temprano: los sistemas de este mundo son injustos. El poder se acumula. El potencial se desperdicia. Los fuertes no son sabios. Los sabios no son escucha